TESTIMONIO DE UN CLIENTE



"Me gusta halagar a las personas cuando usan ropa que les queda bien, la respuesta siempre es la misma, por lo general un: “Gracias”  acompañado de una sonrisa.  Mis hermanas siempre se han distinguido por su buen gusto para vestir  y arreglarse muy bien;  siempre acudía a ellas para asesorarme, aún siendo la mayor. Acá en Monterrey (yo soy de Sinaloa) acudía a mis amigas para que me ayudaran a elegir la ropa o para que me dieran su visto bueno en ocasiones especiales, eso hacemos todas las mujeres, y yo, pues nunca creí tener buen gusto. Conocí a Jessica en una taller literario, me  gustaba mucho cómo se vestía,  un día se lo dije y fue cuando me enteré a lo que se dedicaba: Asesora de Imagen, me dio su tarjeta. Soy de las personas que gustan de hacer propósitos de año nuevo, y ese 1° de enero mi primer propósito era aprender a vestirme bien para sentirme mejor, así  que me auto-regalé un cambio de imagen. La contacté.  Fue una experiencia muy agradable.  Me entregó un dossier y me platicó sobre  los colores que me favorecían y el tipo de ropa de acuerdo a mi cuerpo; las prendas  básicas a utilizar y cómo complementar todo de manera correcta.  Revisó mi closet y me sugirió cómo poder combinar la ropa entre sí y qué debería sacar. Después nos fuimos de compras;  y siguiendo la información anterior me sugirió varias prendas para comprar. No todas las compré,  por ejemplo, no estaba preparada para los pantalones de piel ajustados, ni estaré, jajaja pero el que alguien te sugiera y te ayude en un inicio, te da seguridad después para elegir lo que mejor se te ve. 
El cabello y la sesión de maquillaje, fueron un poco más estresantes al principio. Del corte de cabello, al principio no daba crédito de haberlo hecho, pero el tiempo les dio la razón a Jessica y a Mónica, la estilista que me ayudó con el cambio.  Cierto,  fue meter a mi rutina más tiempo en cuanto al peinado porque es parte del cambio, comprometerte contigo misma a ocuparte por tu arreglo personal y eso incluye el cabello; pero solo me costó al principio, después no te pesa,  porque  lo automatizas... es cuestión de práctica y paciencia.  
Mis amigas me felicitaron,  porque el cambio fue notorio, -“Vaya que diferencia”. En el trabajo algunos me preguntaron si  andaba quedando con alguien o saliendo con alguien, pero no, no era la razón. Fue simplemente querer verme mejor por el simple hecho de querer sentirme mejor, además  es divertido preocuparte por tu apariencia; no debe de ser la razón una tercera persona."        
                                                                                                                  
                                                                                                 YOLANDA CORTEZ




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