Crianza y moda
Para nosotras las mujeres es de suma importancia cuidar nuestra apariencia, lucir actuales, estar a la moda; es como un chip integrado de cuyo efecto no podemos separarnos. Nos preocupamos y nos ocupamos de dar una imagen espectacular siempre, a menos que estemos viviendo esa etapa de la vida con la que muchas de nosotras soñamos desde niñas, practicamos, y por qué no decir, perseguimos incansablemente: la maternidad. La mercadotecnia nos vende la idea de que la mamá de un bebé desde recién nacido hasta los dos años y medio más o menos, viste impecable, con el cabello sedoso, suelto, zapatos de tendencia y planchados impecables.
Nada más lejos de la verdad. Estoy en esta etapa, y por mucha información que posea acerca de las reglas del buen vestir, las combinaciones adecuadas de telas y texturas, lo que viene de tendencia, los zapatos de última y los consejos que doy a todos mis clientes en conferencias y asesorías, la mayor parte del tiempo lucho entre el cansancio, las desveladas, las comidas especiales cada tres o cuatro horas, los paseos al parque, los zapatitos de un pequeño caminante en ciernes untados en cualquier parte de mi cuerpo y la lactancia extendida que he elegido para nosotros. Sin nombrar la depresión postparto y esta idea perenne en cada mujer convertida en madre de que el cuerpo maternal es menos atractivo que el cuerpo de la soltería, y por favor, no mencionar las exultantes figuras de las mujeres en televisión que en los programas de variedades lucen tremendas prótesis en sus pechos, y extensiones interminables de un cabello que, en efecto, luce como el de las muñecas, falso y sin vida, pero largo y bien peinado, siempre.
Por supuesto que cada noche, mientras lucho entre mi sueño y mi deseo de compartir con mi esposo mayor tiempo juntos, la culpa me invade y me siento desastrosa, y duermo con el propósito de despertar antes del alba la siguiente mañana y lucir espectacular| para despedir a mi esposo y mi hijo adolescente y enfrentar la batalla de la crianza con un mejor rostro. No siempre sucede, lo acepto.
El panorama es desalentador para la asesora de imagen, pero la mujer sabe que grandes cosas están pasando con su vida y la de su familia, y permite que la asesora se vaya a descansar mientras sus tenis deportivos han tenido más uso en las faenas de la casa que en la duela del gimnasio.
Es posible poner de acuerdo a las dos personas en mi; en primer lugar mi figura luce espectacular después del parto, los kilos de más se fueron y las curvas se reacomodaron, bonus points. Esto da oportunidad de usar casi cualquier tipo de ropa, así que, optando la mayor parte del tiempo por los cortes camiseros en prendas altas, botones y escotes pronunciados; en prendas bajas vamos por pantalones utilitarios rectos y sin volumen, bermudas de vestir y faldas de vuelo. Flores y rayas, algodones y viscosas, vuelo, suavidad y movimiento en la ropa, lo que me permite estar dispuesta para cualquier actividad en casa al lado de mi bebé. Uno de los aspectos más importantes es el cabello, después de tres años de dejar crecer una melena femenina y hermosa, me di la oportunidad de un corte práctico que me permitiera cuidar y atender mi cabello y estilizarlo de manera rápida y práctica. Zapatos tipo ballerinas, con brillos, lazos, studs, pedrería, colores, charol, piel, tela; ¡personalidad y estilo sin pelear con la comodidad! Maquillaje básico, crema hidratante pigmentada en tu tono de piel, rimel, blush y labial. Estilo sencillo pero con personalidad, por favor, sin olvidar el bolso, di no a la pañalera infantiloide con personajes y colores que jamás usarías y opta por un backpack en un color de temporada práctico y con estilo, como solo una mamá en crianza es capaz de ser. No te entregues a la tristeza y la desazón, ser maá y criar a un bebé es la tarea más noble que viene intrínseca a tu persona. Gózala y vívela al máximo.
Nada más lejos de la verdad. Estoy en esta etapa, y por mucha información que posea acerca de las reglas del buen vestir, las combinaciones adecuadas de telas y texturas, lo que viene de tendencia, los zapatos de última y los consejos que doy a todos mis clientes en conferencias y asesorías, la mayor parte del tiempo lucho entre el cansancio, las desveladas, las comidas especiales cada tres o cuatro horas, los paseos al parque, los zapatitos de un pequeño caminante en ciernes untados en cualquier parte de mi cuerpo y la lactancia extendida que he elegido para nosotros. Sin nombrar la depresión postparto y esta idea perenne en cada mujer convertida en madre de que el cuerpo maternal es menos atractivo que el cuerpo de la soltería, y por favor, no mencionar las exultantes figuras de las mujeres en televisión que en los programas de variedades lucen tremendas prótesis en sus pechos, y extensiones interminables de un cabello que, en efecto, luce como el de las muñecas, falso y sin vida, pero largo y bien peinado, siempre.
Por supuesto que cada noche, mientras lucho entre mi sueño y mi deseo de compartir con mi esposo mayor tiempo juntos, la culpa me invade y me siento desastrosa, y duermo con el propósito de despertar antes del alba la siguiente mañana y lucir espectacular| para despedir a mi esposo y mi hijo adolescente y enfrentar la batalla de la crianza con un mejor rostro. No siempre sucede, lo acepto.
El panorama es desalentador para la asesora de imagen, pero la mujer sabe que grandes cosas están pasando con su vida y la de su familia, y permite que la asesora se vaya a descansar mientras sus tenis deportivos han tenido más uso en las faenas de la casa que en la duela del gimnasio.
Es posible poner de acuerdo a las dos personas en mi; en primer lugar mi figura luce espectacular después del parto, los kilos de más se fueron y las curvas se reacomodaron, bonus points. Esto da oportunidad de usar casi cualquier tipo de ropa, así que, optando la mayor parte del tiempo por los cortes camiseros en prendas altas, botones y escotes pronunciados; en prendas bajas vamos por pantalones utilitarios rectos y sin volumen, bermudas de vestir y faldas de vuelo. Flores y rayas, algodones y viscosas, vuelo, suavidad y movimiento en la ropa, lo que me permite estar dispuesta para cualquier actividad en casa al lado de mi bebé. Uno de los aspectos más importantes es el cabello, después de tres años de dejar crecer una melena femenina y hermosa, me di la oportunidad de un corte práctico que me permitiera cuidar y atender mi cabello y estilizarlo de manera rápida y práctica. Zapatos tipo ballerinas, con brillos, lazos, studs, pedrería, colores, charol, piel, tela; ¡personalidad y estilo sin pelear con la comodidad! Maquillaje básico, crema hidratante pigmentada en tu tono de piel, rimel, blush y labial. Estilo sencillo pero con personalidad, por favor, sin olvidar el bolso, di no a la pañalera infantiloide con personajes y colores que jamás usarías y opta por un backpack en un color de temporada práctico y con estilo, como solo una mamá en crianza es capaz de ser. No te entregues a la tristeza y la desazón, ser maá y criar a un bebé es la tarea más noble que viene intrínseca a tu persona. Gózala y vívela al máximo.



Muchas gracias por tu información, la vdd es difícil pero no imposible y más aún cuando te sientes acompañada, mil gracias por compartir
ResponderBorrarGracias por leerme. Un abrazo!
BorrarMe encantó tu corte de cabello.
ResponderBorrarGracias Susana!! Obra de la tijera creativa de Mónica García.
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